jueves, 16 de septiembre de 2010

A ver quién manda aquí

Una sociedad es un conjunto de ser humanos, en lo posible civilizados, que están organizados de tal manera en la que ninguno salga desfavorecido y así lograr el llamado bien común.

Normalmente estamos acostumbrados a que alguien nos diga que debemos hacer o como debemos comportarnos, es por eso que elegimos a presidentes o autoridades que en algunos casos son impuestas  sin nuestro consentimiento, como un dictador por ejemplo. El cuestionamiento radica en el porqué siendo  tantos, los miembros de la sociedad, le hacemos caso a solo una persona que nos manda a hacer algo que no queremos, o que nos  gobierna de manera injusta, siendo que todos en conjunto somos más fuerte, almenos físicamente, que nuestro “gobernante”.

Según el filosofo inglés Thomas Hobbes, la sociedad elige a jefes por miedo a sí mismos, ya que todos tenemos un impulso violento  guardado dentro de nosotros al que renunciamos cuando somos gobernados por alguien, además agrega: “más vale temer a uno que a todos” . Yo personalmente comparto su opinión ya que son justamente los delincuentes, que  no obedecen a nuestros gobernantes, los que causan estragos en nuestra sociedad, por algo les llamamos antisociales ¿no creen?

Nuestra vida  ha pasado por diversos tipos de autoridades sociales; Padres, hermanos mayores, jefes, alcaldes, presidentes. Todos ellos son algo que de alguna manera nosotros no lo somos, por lo que los tratamos con un singular respeto, recibiendo ciertos privilegios y admiración. Dentro de sus características, deben ser fuertes físicamente y poseer sabiduría, así obtendrán nuestra obediencia.

Lo importante, sin duda, es que todo aquel que nos represente debe ser capaz de mantener una armonía colectiva en la que todos podamos vivir de manera tal que nuestras opiniones sean tomadas en cuenta  y así lograr el objetivo de tener una organización políticamente organizada.

A continuación los dejamos con un video sobre el filosofo Thomas Hobbes y su teoría sobre la política de estado.Thomas Hobbes y su teoría sobre la política de estado







viernes, 10 de septiembre de 2010

Obedientes y Rebeldes

En todas las sociedades humanas se dan razones para las obediencias en nuestro entorno, como cuando defendemos las ideas que nos parecen válidas pero no solo debemos defender nuestros propios intereses, si no que cada cual debería actuar de acuerdo a su propia conciencia, sin reconocer ningún tipo de autoridad que los mande. Sin embargo no debemos esperar que los demás o un cargo político decidan por nosotros ya que nos llevaría a la discrepancia política y social.

Como se refiere en el libro, los anarquistas aluden a que nuestro propio bien sería que nadie nos mandase, por que entonces cada cual se portaría obedientemente, o sea, cada individuo velaría por su bien o conveniencia en el entorno en que lo estime conveniente.

Pero la sociabilidad en que nos entendemos, sería en que aceptásemos los compromisos con los demás, razonablemente sin duda, dentro de toda sociedad se encuentran los individualistas, que escasamente tiene un enfrentamiento con la sociedad se despreocupan y se oponen .Aquellos tienen personalidad propia cuando tratamos de competir con ellos. Este enfrentamiento suele pasar ya que damos trascendencia a la vida en común que llevamos con los demás.

Esto con conlleva al apoyo y colaboración con todos los ciudadanos, puesto que se dan soluciones a los problemas que resultan en conjunto.
¿Qué pasaría si cada uno de nosotros, se gobernara por sí mismo? ¿Hasta que punto llegaríamos por defender nuestros propios ideales? ¿No será mejor que alguien nos “mande” para establecer un orden?

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Henos aquí reunido



 La sociedad es la cuna del ser humano. Es por medio de ella, que nosotros, podemos desarrollarnos como tal.
La sociedad es siempre nada más que convenciones. Por remotas que sean, no forman parte inmovible de la realidad, ni brotan de la voluntad de algún ser misterioso: han sido inventadas por hombres, responden a designios humanos comprensibles y pueden ser modificadas o abolidas por nuevo acuerdo entre los humanos.

 Por supuesto, no se deben  confundir las convenciones con los caprichos, ni creer que lo "convencional" es algo sin sustancia El hombre es un ser sociable por naturaleza y por razón, pues no los dicta los genes y nos lo dicta la razón, pues además de alimentarnos y conservar la especie , desde que el interactuó formaron civilización a eso se le llama civilización a que el hombre puede realizar y respetar acuerdos para mutuos beneficios, a eso llamamos sociedad. 

 Pero toda sociedad, debe tender al bien común y no al bien público. Esto, ya que el bien público, es el bien de muchos, pero no de todos. En cambio, el bien común, es lo justo para todos. Como somos seres únicos y dignos, merecemos el todo, pero ese todo, debe de ser, para todos. O sea, cada integrante de la sociedad, debe recibir ese TODO. Por lo mismo, el fin último de toda sociedad, según esta corriente de pensamiento, es el bien común.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Diferencia entre ética y política.

Seguramente el tema a tratar bastara de mucha extenuidad, es por cierto un tema muy complejo, un tema que podemos observar desde todos los puntos de vista que deseemos, un tema tan importante que está, aun sin quererlo, en nuestras vida.

Bien hemos sabido por “Ética para amador”, que es imposible para un humano, ser humano sin relacionarse con los demás, necesitamos de relaciones humanas, para vivir humanamente (aunque tal vez suene muy redundante, así lo es).

Sabemos que por definición, política significa organización de la polis, donde reconocemos a la polis como una ciudad en la que viven humanos, y que deben organizarse llevando de la mejor manera el bien común.

Hablaremos  en esta ocasión respecto a la diferencia entre política y ética. Ambas consideran los que vamos a hacer, o sea el uso de nuestra libertad. La ética, por su parte, es un uso de la libertad desde una perspectiva muy personal, según la ética cada uno hace lo que considere mejor para su vida, sin importar la opinión de los demás, y haciéndolo a la brevedad, sin aplazamientos para un mañana u otro día. La política busca que podamos ser  capaces de vivir con los demás, vivir  coordinados y en armonía. Esta, respecto al tiempo, es mucho mas extenso ya que debemos interactuar con los otros, y a veces es esto mismo  lo que nos frustra al no poder llegar a un acuerdo que nos convenga a todos. En la ética yo resuelvo lo mío según mis propias acciones, pero en política debo crear estamentos encargados de cierto tema o leyes que puedan ordenar a la “polis”.

En las siguientes entradas ya dejaremos, talvez, la ética de lado. Comenzaremos a referirnos a lo que nos convoca, iremos de lleno a la política, a todo su esplendor y sus controversias, a todas sus variadas opiniones.